lunes, 12 de agosto de 2013

PASO 2013 ¿hablan los resultados?

Los resultados de las PASO ya van quedando a disposición, así como sus primeras interpretaciones. Tales análisis oscilan entre dos extremos: interpretarlos como un mensaje unificado como por ejemplo "los votantes critican el cepo cambiario", o simplemente en su aspecto más llano "lo único que se define es quienes serán los contrincantes en Octubre".

Lo segundo sabe a poco, y lo primero resulta extremadamente dudoso (no digo esa interpretacion en particular sino cualquiera que se la describa así). Pero una comparación se impone: me refiero al 2009. Allí también (y a diferencia de 2011) los números dieron más cerca de los de La Nacion que los del oficialismo, también la militancia K se vió desanimada y se envalentonó la oposición, encarnada en aquel entonces principalmente por de denarvaísmo.

Hoy el gran ganador es Massa. Pero ojo ¿qué ganó?. Yo diría que lo que ganó fue consolidarse como el candidato de un vasto sector de cara al 2015. En la medida en que lidere dicho espacio a nivel nacional, es decir que en cada distrito sea acompañado por la centroderecha liberal, tiene verdaderas chances de ser gobierno. Es sólo en la medida en que esto no ocurra que el oficialismo puede repetir que es la primera fuerza nacional. El kirchnerisnmo sumó poco más que un cuarto mientras que el panperonismo disidente, federal o renovador y fuerza afines (incluyo ahí al PRO) acumula, si se lo suma, un tercio.

Esto no significa "un retorno a los '90", claro. Pues para eso tendría que consolidarse un perfil así y ganal las elecciones. ¿Significa "el fin de los k"? Bueno, tampoco. No sólo porque quedan más de dos años de gobierno de Cristina, sino porque una derrota como esta no significa tanto. Piénsese en Lilita, que luego de una pésima elecciones que la llevó a la resistencia y que para algunos era su fin, obtuvo ahora una primacía en la fuerza que le ganó al oficialismo PRO en capital.

Al parecer, el electorado argentino es muy volátil, y la pluralidad de interpretaciones que ello provoca puede llevar a muchos a la confusión. Si me permiten una toscas metáfora, sería como si queriendo alguien equilibrar una balanza no diera nunca con una proporción pareja, y se la pasara de exceso en exceso. Tal vez sea esta la historia de todas las naciones, pero sin duda parece ser la de argentina. Y ojo que quizá elexceso no es tanto de quien le toca circunstancialmente ejercer gobierno sino más que nada una atribución de los que observan desde la oposición.

Volviendo al tema, la particularidad, creo yo, es que de cara al 2015 el kirchnerismo no tiene una candidatura definida, y eso vuelve más incierto todo. Por otra parte, también habría que pensar en qué acertó Massa para lograr una convergencia que ni Duhalde ni De Narvaez lograron poco tiempo atrás. Tal vez sea más bien "mérito del gobierno" como creen aquellos que atribuyen esto al cepo cambiario, lo cual es bien posible. En ese sentido tal vez pueda decirse que el gobierno podría sacar un mayor provecho "democratizando" las discusiones y las preocupaciones que llevan a medidas tan antipopulares como la restricción a la compra de dólares y la importación.

El menemismo en cierta forma generó un terreno propicio para un gobierno kirchnerista. Por citar dos meros ejemplo, alivianó las cuentas del gobierno federal y produjo tales cambios estructutales que medidas y gestiones que podrían considerarse conservadoras son vistas como revolucionarias (YPF, AFJP). O tal vez eso no tengas nada que ver co gestiones previas y dependa meramente de las ideologías preponderantes en la nación.

En fin, ahora hay que ver qué pasa en Octubre pero antes si el gobierno piensa en jugar alguna ficha. Últimamente, y contrariamente a su costubre, venian escaciando las medidas o jugadas a las que en años anteriores nos había acostumbrado.

jueves, 8 de agosto de 2013

A días de las PASO 2013

Cuando un votante es lo que se suele llamar "informado" o cuando es militante o político, su manera de elegir el voto difiere mucho de la de quien es un descreído y no sabe a quién votar.

Esta diferencia explica perfectamente la impotancia que tiene para candidatos locales el que figure un candidato nacional, conocido para los votantes. Y cuando existen dos candidatos, ambos colgados del mismo referente nacional, enfrentados en una interna sobre la cual el votante nada sabe, entonces no sabrá en qué definir su decisión.


Estos dos tipos de votantes, el polítizado y 'común' tienen un peso relativo diferente. El segundo pesa más que el primero, desde luego. De ahí que en épocas electorales haya una primacía del mensaje empático, incluso marketinero, por sobre el propiamente político.

Cuando empezó el tema de Massa, era una cuestón de los politizados, es decir, si se largaba o no una oferta electoral opuesta a Cristina para las paso. El mensaje "poskirchnerista" iba dirigido a esa minoría, y produjo lo que algunos consideraron un cisma en el FPV. El tema es que ese plano del mensaje no es el mismo. Muchos han llamado la atención sobre el hecho de que De Narvaez le ganó a Kirchner, pero también a Scioli y a Massa en 2009. Esto expresa el simple hecho de que el presunto cisma de dirigentes, candidatos y militantes no necesariamente repercute en una forma idéntica en la masa de votantes.

En cuanto a esto último, la "indeterminación" de Massa de un principio, su intento de representar una superación dialéctica a lo Hegel de la contradicción K-antiK, ha sido calificado por varios sobre el final de la campaña para las PASO como fallida. Al parecer, y sin que el cristinismo haya aparecido confrontando en particular, se empezó a posicionar Massa con un más claro perfil opositor, resignificando incluso hacia atrás.

Por otra parte, el kirchnerismo se vio beneficiado con un efecto residual de la estrategia de Massa: el repliegue de de Narvaez. Como si el oficialismo así lo hubiera planeado, tendrá de acá a octubre para, favorecer la identificación de Massa con el campo meramente opositor en la opinión pública.

El desdoblamiento en dos partes del proceso electoral beneficia su racionalidad. Los golpes de efecto tienen menos campo de injerencia dado que hay dos (como mínimo) momentos en que el votante que llamamos común tiene que pensar "¿a quién voto?" en lugar de uno, para una sola elección.

En época electoral, pues, el protagonista de la política ha de ser este tipo de votante, donde, como suele decirse, el factor afectivo es el más importante.

En sociedades democráticas como la nuestra, además, son los actos electorales las batallas decisivas. No las únicas, pero sí las que más importan, porque en ellas se definen quiénes ocupan cuáles lugares de poder político dentro del estado.

Los procesos tienden a ser estables y conservadores: dificilmente ocurra algo similar a lo que paso con Cleómbroto I al enfrentar a Epaminondas. Lo que ocurra en unas elección está más cerca de la consolidación de algo que se haya venido gestando (sea de cambio o no) que a un virage de ocasión. Esto último ocurre, en general, en otros momentos y no en las elecciones, y por lo general se vinculan estrechamente a fenómenos que caen en la esfera de lo económico, como una cesación de pagos o un espiralamiento inflacionario. Es así que la estabilidad económica (en el sentido de que no ocurra nada demasiado brusco) es básica para cualquier oficialismo.

Recordemos ahora los resultados del pasado, para obtener un pantallazo de las efectivas preferencias elctorales del electorado bonaerense.

Año 2005

FPV         43,03%
PJ (Dhualde)     14,95%
ARI         8,74%    
UCR             8,04%
PRO                7,04%
PAUFE          5,92%

Año 2007

Frente para la Victoria     48,10
Coalición Cívica (Stolb.)     16,59
Unión - Pro                 14,90
UCR                5,06


Año 2009

Unión - Pro          34,58%
FJPV            32,11%
ACyS             21,48%
NE             5,56%
FIT             1,47%

Año 2011

FPV         54,11%
FAP         16,81%
UDESO-UCR     11,14%
Saa           7,96%
FP          5,86%
FIT        2,30%
CC ARI        1,82%

miércoles, 7 de agosto de 2013

Una interpretación realista del caso de Massa y el prefecto

Copio del comentarista guido, del blog de Abel, una interpretación realista del robo del prefecto. Como tal, es un alivio ante los delirios sugeridos en otros casos. Realista no significa real (es aun meramente hipotética) sino más creíble y menos imaginativa:

guido dice:

Yo, que soy imaginativo y tengo en más consideración la estupidez que las jamesboneadas arriesgo mi hipótesis sobre este culebrón al que las lágrimas de MG no hacen menos ridículo.

1. Tenemos un prefecto es medio delincuente. Con “medio” digamos que no es el gordo Valor, pero no le hace asco a una oportunidad. Trabaja en el barrio del intendente y busca sacar ventaja de ello “jugando” políticamente, lo que el intendente acepta porque porqué no, si es un político. Lo cual, para cualquiera con nociones mínimas del asunto, no implica que sea un “hombre de massa”.

2.El prefecto que trabaja en el barrio del intendente se come ocasionalmente a la empleada. Lo cual, como lo anterior, no es prueba de relaciòn estrecha alguna. Debe señalarse a los periodistas interesados en el tema que no es inhabitual que trabajadores del mismo lugar se vinculen afectiva o sexualmente.

3. El prefecto se entera, de algún modo, que hay dinero en la casa del intendente y entra a robar. Hay miles de maneras en que puede haberse enterado, trabajando allí y comiéndose a la empleada.

4.Es captado por las cámaras y atrapado.

5. Un cráneo del equipo de campaña del intendente sugiere que la cuestión no es buena en la campaña, por lo que el intendente pide a su aliado el fiscal disimular el asunto (no nos escandalicemos, somos grandes).

6. Alguien del juzgado le va con el cuento a HV, que viene siguiendo al fiscal, claramente tomando partido en una rosca interna de tribunales.

7. HV publica una muy buena pieza del género “periodismo de invesrigación”. Género que, entendido cono estilo de construcción de conocimiento, desde Walsh a Lanata, muestra como rasgos característicos el conspiracionismo, el moralismo y el predominio de la persuación sobre la evidencia.

8. Massa reacciona como un amateur, lanzando acusaciones contradictorias con otras acusaciones que lanza después, incapaz de coordinar un discurso aún a nivel familiar y ratificando una mediocridad que ya había anticipando un poco.

9. Ante esto, el kirchnerismo no acierta a percibir que está frente a un payaso. Si el oficialismo es Grande, y Massita lo puso en apuros, es obvio que no puede ser real que sea un tremendo salame, como todo parece indicar. Alguien que enfrenta y puede vencer a La Jefa TIENE que ser un genio malévolo y no un gnomo. En consecuencia, el oficialismo comienza a elaborar teorIas crecientemente tomadas de los pelos. (Hay una explicación alternativa al Genio Político Carismático que se atribuye a Massa. Cualquiera sabe que, aunque no mayoritario, existe desde ya en 2003 un sector importante del peronismo bonaerense que nunca tragó a los pingüinos, si no confluyó antes en un frente como este es porque no hubo antes ningùn dirigente medianamente aceptable -el colo no lo es- después del ocaso de Duhalde, derrotado en 2005).
En resumen, todo esto no es más que un pequeño papelón de gente bastante mediocre, lo suficiente para explicar que Cristina (que no es Bismarck, aunque me duela reconocerlo) siga siendo la dirigente política más capaz del paîs y quien conduce el peronismo.


De todas formas, algo parece ir quedando claro: un tipo así no parece la mejor opción para presidente, no?

martes, 6 de agosto de 2013

El robo (del) prefecto

Es obvio que la noticia del robo hecho público primero por Horacio Verbitsky este domingo no fue un robo común.

Pero es todo tan disparatado, que cuesta creerlo. Primero ¿por qué alguien haría eso, es decir, mostrarse en la comisión de un delito como este imputado? Tal vez lo excarcelen, pero sería de todas fomas procesado... ¿a cambio de qué?

Y mientras todos basan sus análisis en quién se beneficia, quién se pejudica y ladró y quien no, yo me pregunto por la investigación. Y en que el fiscal general forma parte, según HV, del mismo massismo. Y es el que la llevará a cabo. Si es una operación política, la parcialidada está garantizada con una clara tendencia.

Estas operaciones muestran un aspecto de quienes las ejecutan (aunque no sepamos quien), es decir, cómo piensan la tarea de sumar voluntades y votos: como la mentira misma.

Puede, como algunos sugieren, que toda la "opereta" se haya montado sobre un crimen sin ninguna intencionalidad polítoca. Pero cuesta creer tanto. Así y todo, es verosímil que todo esto quede ya olvidado pocos días después del domingo 11... a menos que sea parte de alguna campaña para Octubre.

lunes, 5 de agosto de 2013

La política, la sociedad y las mediaciones

Últimamente percibí, en algunos ámbitos, cierta disconformidad relativa a las campañas para las PASO, la cual se atribuía al contenido de los mensajes, que se estimaba vacuo. Dicha queja, poco tenida en cuenta por los candidatos seguramente, proviene de gente que mantiene distancia con las organizaciones políticas (denotra manera daria otro lugar a los spots), pero a la vez, que mantiene algún interés por la política.

No sé qué peso tendrán en el recuento de los sufragios estos casos, pero sea el que sea no parece haber provocado en los partidos mensajes específicos. Tal vez un mensaje más expresivo (así lo apuntan muchos comentaristas, por ejemplo respecto del presente intento renovador en el peronismo) hubiera ocasionado pérdidas aún mayores.

Un problema aquí es que este tipo de análisis flota en aire, pero igualmente nos entregamos a ellos. Y no dejarán de estarlo cuando contemos con los datos. Los motivos se los reservan los votantes, secretos más aun que el voto mismo.

Lo que permite concluir esto es algo obvio, pero que no parece muy tenido en cuenta. Es que grandes porciones de la población están alejadas de las cuestiones relativas a los debates y las desiciones políticas, pero que a la vez no les resulta del todo indiferente, sólo que por algún motivo no logran insertarse en algún lugar donde interiorizarse lo sufuciente como para sentirse un poco más satisfecho con su conocimiento en la materia. Esto significa que no sólo los ámbitos de militancia resultan para ellos en alguna medida insatisfactorio, también lo hacen otros ámbitos de procesamiento social de lo polítoco, como los medios. Claro que esto puede no tener mayores consecuencias, pero marca tambien un campo en que algunas se podrían corporeizar.
"siempre junto a la urbe"