sábado, 22 de enero de 2011

Kirchnerismo, progresismo, peronismo...

Era obvio, hace algunos meses, que cuando el oficialismo se recompusiera

iban a venir los problemas internos que, frente a las urgencias del frente

externo, resultaban más insignificantes.

Podría plantearse una pregunta: ¿el kirchnerismo es peronismo o progresismo?

La respuesta a esta presgunta no es obvia, creo. Si hicieramos una

encuesta, probablemente encontraríamos que quienes respondan lo segundo

serán kirchneristas progresitas y quienes repondan lo primero,

kirchneristas peronistas. Pero los peronistas no kirchneristas coincidirán

muy prbablemente con los progresistas kirchneristas en decir que el

kirchnrismo no es peronismo sino progresismo. Por su parte, el progresismo

no kirchnerista dirá, junto con el kirchnerismo peronista, que el

kirchnerismo no es progresista.

Recuerdo que este debate no es de ahora, pero cambió su manera de

manifestarse. Antes, en los tiempos difíciles del kirchnerismo, había más

solidaridad en las dos partes del kirchnerismo, de manera tal que el

clivaje estaba puesto, para los oficialistas, no tanto en la oposición

progresismo/peronisomo sino en kirchnerismo/antikirchnrismo.

Todo bien, pero ¿hay alguna manera objetiva de decidir si el kirchnerismo

es peronismo o es progresismo? Proablemente la haya, pero no la conozco,

debido a que mis conocimientos en política son bien escasos. Pero exiten

medidas paradigmáticas del kirchnerismo claramente progresistas, a

saber: derogación de los indultos a genocidas, anulación de obediencia

debida y punto final, la destitución del emérito obispo castrense. Las

acciones más peronistas que se me ocurren son el recostarse en el

pj
, la alianza con Scioli.

Hay algunos -como Quintín- que dicen que este gobierno no es progresista

sino que le tira cada 6 meses un guiño al progresismo. El mismo Quintía ha

manifestado
también que este gobierno no es peronista. Así, en este debate

cambia el clivaje: los kirchneristas progresistas pueden ampararse en la

autoridad (peronicidad) de un Barrionuevo, de un Duhalde, para decir que el

kirchnerismo no es, ne realidad, una forma del peronismo. Del mismo modo,

los peronistas K pueden hacer algo semejante con los progresistas no K.

Hay quienes que salieron a dirimir públicamente esta cuestión teórica: la diputada nacional Claudia Rucci dijo que el kirhnerismo no es peronismo. Otro tanto aseguró el titular de sindicato de

trabajadores rurales Gerónimo "el momo" Venegas. El

lector recordará perfectamente, por otra parte, cuando el hijo de Hugo del

CArril declaró publicamente esto mismo con el objeto de

prohibirle al kircherismo usar la marcha, y lo logró. La actual senadora,

esposa del precandidato del peronismo federal, Chiche Dhualde, fue otra que se sumó a quienes sostuvieron la tesis de que el kirchnerismo no es peronismo. Otro que lo dijo que el puntano Alberto Rodríguez Saa. Hubo también un sociólogo que lo dijo.

Ahora bien, la cuestión es que este debate carece de una verdadera relevancia. Pero es evidente que los opositores, tanto los peronistas citados como los progresistas anti k, tienen sus última esperanzas puestas en una ruptura en el kirchnerismo antes de la elecciones (no lo digo por que hayan dicho eso, sino porque es su únoca chance).

4 comentarios:

Basta Fuerte dijo...

Muy bueno el blog, te dejo el mio

http://basta-fuerte-radio.blogspot.com/

Nos leemos, saludos.

Peter de A. dijo...

Gracias.

Saludos

Martín (Latino) dijo...

Peter, esta discusión (como bien indicás) es un síntoma de la recomposición del oficialismo. Y esa es una buena noticia: nadie se pelea por algo que no tiene ningún valor. Si me preguntaran si creo que es del todo positiva diría que no. Es un buen síntoma, como la fiebre, las defensas están activas. Pero también pueden hacer daño. No por nada desde afuera ven esta lucha con muy buenos ojos, la necesidad de sacar a Scioli del oficialismo es una señal clara. Yo soy tan peronista como progresista, se puede ser las dos cosas porque no son excluyentes. Cada uno interpreta al peronismo y al progresismo en forma diferente y, obviamente, en muchos puntos pueden coincidir y es en esas coincidencias en dónde yo me hallo. Creo que ésta experiencia justicialista es una experiencia mucho mas cercana al progresismo que al neoliberalismo de la experiencia menemista y por eso es lógico que esto pase. Por lo tanto, el kirchnerismo no es nada puntual, es un poco de todo. Es peronismo, es justicialismo, su plataforma, su base de sustentación, es el PJ. Pero no es cualquier peronismo, ha tomado un camino muy concreto y en una dirección demasiado clara como para creer eso.
¡Saludos!

Peter de A. dijo...

Martín, cuando en el post enumero así a vuelo de pájaro algunas acciones del kirchnerismo se ve claramente lo que vos decís, es decir, que le kirchnerismo es peronismo y progresismo, pues justamente muchas de las que faltan (y tal vez de las que figuren) no podrían ponerse en la cuenta excusivamente de uno sólo. Diría, ahora: es una parte del peronismo y una parte del progresismo. Sería, en diagramas de Venn, la intersección entre ambos (o quizás mejor la reunión de ambas partes). Sobre el valor de la discusión, creo que ahora, en los blogs, en algunos está dilatado además de por lo dicho por la interna de CABA y la cuasi-interna en PBA, y en tal sentido coincido con tu apreciación, de que es valioso lo que se discute. La idea del post era un poco tratar de definir algunos límites para ubicar la discusión, pues a veces se 'distorsiona' con quienes se sitúandose fuera (en el no-kirchnerismo ya sea peronista, ya progresista) aprovechan -como Quintín- para aportar confusión y ahí es cuanto, digamos, se rarifica, y a eso apuntaba cuando decía que carece de verdadera relevancia. Pero ojo que el hecho de que intervenan de afuera (como internas abiertas) no creo que deba estar excluido. Pero en fin, digamos mejor: la idea es tratar de localizar desde qué lugares es que se dicen algunas cosas, para traer mayor claridad.

Saludos!

"siempre junto a la urbe"